Sólo tenemos 10-20 años para frenar el cambio climático.








La tierra está en verdadero riesgo de ir hacia un estado apocalíptico e irreversible. Sólo tenemos 10-20 años para arreglar esto.

Las olas de calor, los incendios forestales, las sequías, el aire irrespirable…, el pack completo de los devastadores efectos del cambio climático en la tierra, será la normalidad en el futuro si en los próximos 10-20 años no tomamos medidas contundentes a nivel global, según se afirma en un nuevo estudio.

Este terrible escenario, en el que las temperaturas medias mundiales aumentan de 4 a 5 grados centígrados ( en el Ártico 10 grados centígrados), es el escenario más probable para un futuro no muy lejano según el estudio “Trajectories of the Earth System in the Anthropocene”. Después, en unos años, el nivel del mar aumentaría de 10 a 60 metros a medida que se derritiera gran parte del hielo del mundo. En estas condiciones, gran parte de la Tierra sería inhabitable.

Reducir las emisiones de carbono para limitar el aumento de la temperatura a 2 grados centígrados, como se propone en el acuerdo sobre el clima de París, no será suficiente para evitar una “Tierra Caliente”, dijo el coautor Johan Rockström, director ejecutivo del Centro de Resistencia de Estocolmo. Este aumento de temperatura podría desencadenar una retroalimentación, en uno o más de nuestros sistemas naturales y provocar un mayor calentamiento.

El deshielo del permafrost es una de las 10 retroalimentaciones estudiadas en el documento. El permafrost existe en casi un cuarto de la superficie terrestre del hemisferio norte. Si se descongelaran grandes áreas, liberarían grandes cantidades de carbono y metano, aumentando el calentamiento.

Otras retroalimentaciones incluyen la deforestación de la selva amazónica y de los bosques boreales, la reducción de la cubierta de nieve del hemisferio norte, el hielo marino antártico y las capas de hielo polar, y la pérdida de hielo marino del Ártico durante el verano.

Vamos, lo que conocemos toda la vida como efecto dominó.

O nos convertirnos en administradores planetarios responsables en los próximos diez años, o vamos a sufrir las consecuencias de todos estos años de consumismo agresivo.

Otra coautora del estudio, Katherine Richardson de la Universidad de Copenhague, afirma que “Tenemos el conocimiento y la capacidad de actuar. Esto está dentro de nuestro control“.

Los científicos describen tres áreas principales de acción:

  • Reducir drásticamente las emisiones de carbono y descarbonizar nuestros sistemas energéticos tan pronto como sea posible. Aquí tienen un papel fundamental las energías renovables.
  • Detener la deforestación y la transformación de áreas naturales en agrícolas. Nuestras áreas arboladas necesitan crecer a un ritmo considerable. Algunos países ya han puesto la velocidad de crucero en este tema, caso de China.
  • Desarrollar tecnologías para capturar carbono de la atmósfera y almacenarlo de forma segura durante miles de años. Una empresa canadiense, Carbon Engineering, desarrolló recientemente un proceso que elimina el carbono de la atmósfera para producir un combustible líquido neutro en carbono. Sin embargo, los costes siguen siendo altos, al igual que los costos de otras tecnologías de eliminación de carbono.

El gran desafío es reducir el consumo de materias primas y energía en los países ricos y asegurar que los países pobres y de ingresos medios sigan un camino de desarrollo bajo en carbono.